¿Cuánto vale tu empresa?

Seguramente te has preguntado en más de una ocasión ¿cuánto vale tu empresa? No necesariamente quieres vender, pero sí te gustaría saber cuánto vale todo el esfuerzo y años de dedicación que has invertido en construir tu empresa de servicios. Posiblemente tienes un socio que quiere vender o comprar tu parte, tal vez tú quieres comprar una empresa más pequeña para fusionarte o vender la tuya a una más grande. Puede ser que le quieras vender a tu hijo lo que te corresponde en un proceso formal de sucesión.

Para aquellos dueños que tienen una empresa con características que la hacen “vendible” existen muchas posibilidades. Entender a fondo el tema de valuación va más allá del alcance de este artículo, ya que es profundo, sin embargo, voy a simplificarlo lo más posible para darte una idea general de cómo funcionan dos métodos populares de valuación para empresas de servicios: Descuentos de flujos de efectivo y Múltiplos de utilidades.

Antes de empezar, voy a contestar con la verdad absoluta a la pregunta “¿Cuánto vale tu empresa?” Solo hay una respuesta honesta, y es “lo que un comprador esté dispuesto a pagarte”. Si nadie quiere comprar tu empresa, ésta no vale nada para nadie más que para ti. Puedes hacer hojas de cálculo y llegar a cifras diferentes usando diversos métodos de valuación con tu contador o asesor financiero, pero al final del día necesitas convencer a un comprador a pagar. Es lo mismo cuando vendes un proyecto a un cliente: la venta no se cierra hasta que te paguen.

Sabiendo ya la respuesta, analicemos los dos métodos más populares de valuación de empresas de servicios.

Descuentos de flujos de efectivo

Por lo general, a las personas nos gusta el dinero en efectivo, líquido y el día de hoy. Una empresa de servicios valiosa es aquella que genera liquidez en el presente y de manera constante. Por ejemplo, si al final de cada mes en la cuenta de banco de tu organización quedan $10,000 dólares y esto se da de manera constante todos los meses, tu comprador puede tener la certidumbre de que al final del año la empresa va a generar $120,000 dólares que podría retirar en utilidades si quisiera.

Si proyectas, a través del tiempo, todas las utilidades futuras de tu empresa vas a llegar a un número que aproxima el valor de la empresa. Otra manera de entender este método es que en realidad estás vendiendo todas las utilidades que tu negocio generará en el futuro a un comprador. En pocas palabras, le estás vendiendo la promesa de utilidades futuras.

Para continuar con este ejemplo, asumamos que las ventas van a subir con el tiempo gracias al equipo de ventas estable y motivado que dejarías funcionando para el nuevo comprador. Para simplificar, al aumentar tus ventas de manera gradual año tras año, al cabo de 5 años la empresa generará $700,000 dólares de utilidades. Esos $700,000 son dólares del futuro, que tenemos que calcularlos a valor presente, ya que el dinero futuro vale menos que el efectivo del presente. También tenemos que descontar esta cifra usando una tasa de descuento, ya que nuestro dinero tiene un costo de oportunidad si lo invirtieramos en otros proyectos y también tiene riesgo invertirlo en tu empresa. Estos dos cálculos los puede hacer un contador financiero especializado en valuación de empresas, ya que son muy técnicos.

La clave es entender que el dinero del presente vale más que el dinero del futuro y existe un riesgo por invertirlo en una empresa que opera en el contexto de un país en Latinoamérica. Tomando estos factores en cuenta, y usando este método, podríamos asumir que esta empresa vale $519,000 dólares el día de hoy.

Múltiplos de utilidades

El método de descuento de flujos de efectivo es más preciso que el de múltiplos, pero tiene varias complicaciones. Es difícil predecir lo que sucederá en el futuro a mediano y largo plazo de una empresa de servicios, y aún más difícil negociar una tasa de descuento. A menos que le estés vendiendo a una organización grande y consolidada, difícilmente tu comprador va a ser lo suficientemente sofisticado para entender los detalles precisos de esa metodología.

El método de múltiplos es más sencillo y es un excelente termómetro inicial para que te des una idea del valor de tu empresa.

Este procedimiento comienza a partir de tu Estado de Resultados. Es clave que este estado financiero verdaderamente refleje la realidad de tu empresa. Si como dueño le cargas gastos adicionales a tu negocio que en realidad son prestaciones únicas para ti, es necesario eliminar estas transacciones del cálculo. Por otra parte, es importante que tu sueldo verdaderamente refleje el valor de mercado del puesto que estás ejerciendo, ya que tu comprador tiene que reemplazar tus funciones y contratar a alguien que desempeñe el rol. La clave es no subvalorar ni sobrevalorar las utilidades que genera tu empresa.

Asumiendo que tu Estado de Resultados refleja la realidad de tu negocio, es fácil identificar tu utilidad antes de impuestos, depreciaciones y amortizaciones para el último año. En este método simplemente multiplicas tu utilidad por un factor que va de 3 a 6 para llegar a una valuación de tu empresa.

Por ejemplo, si el último año generaste $120,000 dólares de utilidad, tu empresa vale entre $360,000 y $720,000 dólares el día de hoy. Varios factores determinan si tu empresa vale más o vale menos. En este artículo describo cómo hacer que tu empresa de servicios valga más.

Es posible que nunca quieras vender tu empresa, sin embargo, es bueno entender cuánto vale o puede llegar a valer. Nuestra recomendación siempre es que construyas tu compañía como si fueras a venderla en un futuro. El trabajar de esta manera eleva tu nivel de profesionalismo, genera más rentabilidad y la hace más atractiva para reclutar y retener personas talentosas, y nunca sabes, puede ser que llegue el día en donde capitalices el esfuerzo que has invertido durante años o décadas y puedes comenzar una nueva etapa de tu vida con dinero en el banco.

Paco es cofundador y director de Orderly. Cree que las empresas se pueden transformar a través del orden. Le encanta trabajar en temas de producto, marketing y ventas. En sus tiempos libres juega tenis.